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Varices en el embarazo – ¡Encontrarás Todo Acerca de Esta Enfermedad y Como Atacarla!

Cada mujer al estar embarazada puede vivir una serie de modificaciones corporales que llegan a ser difíciles de asimilar y en cada caso será una experiencia muy particular. Aunque la aparición de varices sea muy frecuente en las embarazadas, no todas las presentan del mismo modo.

La magnitud o las zonas corporales donde saldrán las varices durante el embarazo dependerán considerablemente de las condiciones de salud integral de la mujer y en buena medida de la herencia genética que posea. Pues, las condiciones previas marcarán el progreso de las varices.

Varices en el embarazo

Varices en el embarazo

Es posible que aun sin haber tenido varices nunca en tu vida puedas comenzar a desarrollarlas cuando entres en el embarazo, pero estas no alcanzarán su punto máximo sino hasta que el estado de gestación haya pasado los 6 meses.

En cualquier caso es indispensable contar con toda la información pertinente sobre ellas. Saber que las ha producido y al mismo tiempo como mantenerlas en la menor expresión posible, serán solo algunos de los aspectos que deberás conocer si estas embarazada.

Si quieres saber todo sobre las varices en el embarazo no dejes pasar este post que viene cargado de muchos datos valiosos sobre esta afección.

Por qué salen varices en el embarazo

Una de las cosas que realmente puede volverte loca si no quieres perder la bonita apariencia de tu piel es la aparición de varices en el embarazo. Es una situación bastante notoria porque seguro estás pensando que no puede haber nada que las haga desaparecer de tu hermoso cuerpo.

No solo pueden cambien la forma en que se ve tu piel, sino que además puedes sentirte tan cansada que estar de pie por unos minutos llegará a ser intolerable.

Sin embargo, primero que nada se debe aclarar el motivo más preciso por el cual han salido. En este punto todo cobra importancia, desde tus hábitos diarios, tu alimentación, la elasticidad de tu piel y hasta los antecedentes familiares con respecto a las varices.

Para determinar las razones de tus varices es importante que consideres lo siguiente:

  • Peso previo y peso actual

Tener en cuenta el peso corporal que tenías antes del embarazo y su relación con el peso que posees actualmente será muy importante de evaluar. El embarazo implica un aumento en el peso de tu cuerpo, por lo que tus venas deberán trabajar más en la circulación sanguínea.

Como hay un cuerpo más amplio que cubrir, las venas tienden a ensanchar. Es en ese estiramiento que las venas comienzan a notarse desde la parte externa de la piel y ahí es cuando realmente te das cuenta que el cansancio sentido en las extremidades inferiores tiene una razón clara.

Si has dejado que el peso de tu cuerpo se salga de control tienes que asumir que las varices no tardarán en aparecer. Para combatirlas es indispensable retomar las riendas de tu alimentación y tu actividad física, aun cuando estés embarazada y todo te de pereza.

Las varices no perdonan a un cuerpo con sobrepeso, y si no te cuidas estarás propensa a desarrollarlas. Recuerda que estas venas inflamadas conocidas como varices aparecen en el embarazo cuando este se encuentra avanzado.

  • Posibles afecciones circulatorias

Aunque antes no sufrieras de problemas con la circulación de tu sangre, es posible que los procesos hormonales que se ejecutan durante el embarazo cambien la condición de tus venas y la densidad de tus fluidos sanguíneos.

Con el embarazo se pueden comenzar a desarrollar fallas en el torrente sanguíneo y no solo por las hormonas sino también por las costumbres adoptadas en este período de gestación.

De manera muy particular puedes estar desarrollando una insuficiencia del torrente sanguíneo y esto puede deberse a alguna enfermedad adquirida durante el embarazo. Aquellas afecciones virales o bacterianas que adquieras en este proceso pueden dejarte afecciones circulatorias.

Incluso dichas afecciones podrán haber sido dejadas por padecimientos previos al embarazo. En estos casos, las varices serán solo la consecuencia de alguna afección circulatoria previa.

  • Antecedentes familiares

Los antecedentes familiares serán en muchos casos los que lleven a una mujer embarazada a sufrir de varices. La familia no solo puede aportarte genes que formen tu apariencia similar a la de ellos, sino que además sus condiciones de salud pueden desarrollarse en ti.

Este tipo de herencia viene más que todo de las mujeres que han sido parte de tu generación anterior. Si tu abuela, tías o madre han desarrollado varices es necesario que seas más cuidadosa con tu fluidez sanguínea durante el embarazo.

No precisamente las llegarás a sufrir como ellas, pero evidentemente tu cuerpo tiene partículas genéticas que lo hacen propenso al debilitamiento venoso y a la coagulación sanguínea. Por lo tanto, el riesgo de padecerlas durante tu embarazo no puede ser menospreciado.

En caso de poseer antecedentes familiares de varices es fundamental que lo hagas saber a tu médico para que haga un seguimiento al caso y se evite la complicación vascular, que podría desencadenar en una trombosis si llegara a avanzar demasiado.

  • Accidentes vasculares

Los accidentes vasculares no ocurren por si solos, se requiere de alguna eventualidad externa o interna para que estos se produzcan. Por lo general, suelen producirse mucho antes del embarazo y por razones muy particulares de la persona en cuestión.

Y es en esos casos cuando la atención y la precaución deben estar activas al máximo para descartar accidentes mayores. Que lleven a la ruptura de venas y la formación de hematomas internos que pueden causar tanto dolor en la persona que las padece.

Al estar embarazada tu cuerpo está más cargado de tejido adiposo y líquidos. Estas condiciones aumentan la posibilidad de que algunas venas colapsen y se rompan, por lo que estar en supervisión médica y poner en práctica ciertos cuidados será indispensable.

La idea será disminuir las nuevas lesiones en las venas mientras que se pasa el embarazo. Una vez que la gestación termine se debe consultar a un médico especializado para determinar o acordar cuáles serán los pasos a seguir para minimizar los efectos de dichas varices.

Como tratar las varices en el embarazo

Cuando se está embarazada no existe afección o enfermedad que pueda tratarse de manera libre e inmediata. La gestación es un proceso femenino en el que cualquier procedimiento mal hecho o medicamento mal dosificado puede repercutir en la salud de la madre y el futuro bebé.

Por lo tanto, no todos los métodos existentes para el tratamiento de varices pueden ser empleados como se pudiera desear. En este momento no solo se tiene como prioridad disminuir o desaparecer las varices sino también alcanzar el completo y feliz término del embarazo.

Para tratar las varices necesitarás conocer las condiciones reales de tus venas y no solo la apariencia que estas tienen a simple vista. La opinión de un experto será necesaria si quieres tener un tratamiento adecuado. Buscar la ayuda antes de que aparezcan puede ser la mejor idea.

Asimismo, no bastará con verlas, debes tocarlas siempre para que tú misma te des cuenta si han estado creciendo, endureciendo o esparciéndose más.

  • Si son muy pequeñas

Si son muy pequeñas son conocidas como arañitas. Suelen salir en la barriga o en las pantorrillas, aunque la zona de interna de los muslos es el área más común. Estas son muy sencillas de tratar y las que más rápido se difuminan.

El motivo es que son inflamaciones venosas superficiales y comprometen a venas que son muy delgadas, es por eso que al hincharse se puede ver como una pequeña red de pesca.

Los masajes ligeros que alcancen más a ser caricias acompañadas de alguna loción mentolada pueden ser excelentemente beneficiosos para estimular la circulación de la sangre por las pequeñas venas.

Cuando observes pequeños brotes de varices tienes que empezar a caminar con más frecuencia y a descansar con los pies levantados. La posición de tus piernas al acostarte o sentarte puede ayudarte mucho a llevar la sangre desde las piernas hacia la parte superior del cuerpo.

Aunque las varices muy pequeñas no representan gran riesgo, debes mantenerlas con la menor inflamación posible para que no te duelan las piernas al caminar o estar en una misma posición por mucho tiempo.

  • Si tienen una tonalidad muy visible

Al referirnos a la tonalidad de las varices hacemos referencia al color que adquiere la piel al avanzar el desarrollo de estas anomalías. Se pueden ver en colores verdosos, morados o rojizos. Cada una de estas tonalidades puede representar la profundidad de las varices.

Igualmente, es posible que se aprecien como moretones lo cual quiere decir que se han producido algunos rompimientos internos en las vías venosas. Y de darse estos casos debes tener en cuenta que la atención médica es necesaria.

Será el doctor quien te ayudará a seleccionar una buena cura que puede ser la toma de medicamentos anti-coagulantes o la práctica de baños fríos. Ambos métodos pueden usarse de manera conjunta, pero con los medicamentos será indispensable la supervisión especializada.

Las varices con tonalidades muy visibles en el embarazo  tienden a poner la piel muy caliente. Se tratarán eficientemente con la colocación de compresas frías o con sumergir la zona afectada en agua fría.

Para disminuir su apariencia de golpe puedes pedir a tu doctor la recomendación de alguna crema o gel. Acá te recomendamos que uses geles con árnica o manzanilla. Usar productos naturales será lo más indicado para varices en el embarazo.

  • Si se notan muy voluptuosas

En el momento que las varices se notan demasiado en la superficie de la piel, como bultos largos y retorcidos es porque se han comprometido venas grandes. Aquellas detrás de la rodilla o en las paredes internas de los muslos son las más afectadas.

Cuando estas se ven y se sienten tan voluptuosas es porque la sangre se ha coagulado y por tanto se ha quedado retenida en las vías sanguíneas. Estas son las más complicadas de solucionar y aparecen más que todo en mujeres que habían sufrido de varices antes de estar embarazadas.

Del mismo modo, son las de mayor riesgo ya que en casos muy difíciles pueden generar trombosis venosa. Su tratamiento no solo debe ser médico sino que tus cuidados deben ser exhaustivos también.

Por ejemplo, debes dejar de usar ropa apretada y beber más líquidos. Al estar embarazada necesitas libertad para que tu cuerpo crezca lo que deba crecer. En cuanto a los líquidos son fundamentales tanto en el embarazo como en la vida cotidiana, así se optimiza todo el cuerpo.

Para tratar estas varices se debe consumir una cantidad de fibra adecuada y al mismo tiempo se debe ingerir una buena proporción de omegas que aporten flexibilidad a las venas y fluidez a la sangre.

Qué hacer cuando las varices en el embarazo ya tienen mucho tiempo

Si preguntas a tus amigas embarazadas sobre su experiencia con las varices, todas te darán una explicación diferente. La mayoría las desarrolla casi al finalizar el embarazo, pero puede ser tu caso que hayan comenzado a aparecer con el inicio de la gestación.

Si por alguna razón no habías notado hasta ahora que tienes algunas venas varices no hay razón de preocuparte en exceso. Las varices que aparecen junto con el embarazo suelen extinguirse cuando éste se da por finalizado.

Lo más probable es que ni siquiera queden marcas de ellas y que tus piernas o zonas intimas (que es donde suelen salir varices en las embarazadas) vuelvan a estar intactas y sus venas sigan trabajando como de costumbre.

Las varices en el embarazo no representan una modificación permanente del tamaño de las venas ni de la apariencia de la piel. Sin embargo, no estará de más que un médico las vigile para mantenerlas controladas.

El hecho de caminar más a menudo, acostarte boca arriba con un ligero levantamiento de tus piernas y evitar las altas temperaturas corporales será de gran beneficio si estas embarazada y están apareciendo varices en tu cuerpo.

Aunque pases muchos meses del embarazo sufriendo de varices siempre habrá algo que hacer por ellas luego de que hayas dado a luz.